Historia


El descubrimiento de la deshabitada Isla Guadalupe lo hizo Sebastián Vizcaíno en 1602 en un viaje de exploración por la región, trabajando para Luis de Velasco, el virrey de la Nueva España, quien a su vez atendía instrucciones del rey Felipe II de continuar con la exploración de la California. En 1765 el holandés Isaak Tirion publicó un mapa de Nuevo México y California, indicando a Isla Guadalupe y varias de las demás islas de la región del Pacífico de Baja California, tiempo en que los rusos hacían expediciones desde Siberia por la costa americana por órdenes del zar Pedro el Grande.

RB Isla Guadalupe_Archivo RBIG

En travesías a lo largo del siglo XIX, Isla Guadalupe fue centro de aprovisionamiento de carne de cabra, las cuales fueron introducidas con ese propósito. Asimismo, fue centro de operaciones de balleneros neozelandeses, primero y posteriormente de cazadores de elefantes marinos y lobos finos. No obstante todas estas visitas a la isla, no hay registros de que haya sido habitada por grupos nativos, sin embargo, existen vestigios de construcciones dejada por aleutianos.

Los cazadores rusos-aleutianos comandados por Alexander Baranov incursionaron en Isla Guadalupe desde 1780, pero no fue hasta el año de 1799 en que se creó la Rak compañía rusa-americana la cual tendría el monopolio de la explotación y comercialización de pieles finas a cambio de velar por los intereses y defensa de los territorios rusos en América. Al parecer la explotación de mamíferos marinos (focas, elefantes y lobos marinos) continuó en forma intensiva durante la primera mitad del siglo XIX.

Las cabañas aleutianas construidas en Isla Guadalupe y conocidas como los corralitos debieron haber sido construidas a finales de 1700 o principios de 1800 según lo que podemos interpretar del diario de Lewis Collidge, del barco Amethyst, que viajaba de Boston a la Isla Guadalupe en 1806 para obtener pieles de lobos finos junto con el barco Triumph de New Haven, 35 mil lobos finos de Guadalupe. Esta Isla era considerada la peor de todas debido a la escasez de agua dulce. La cabaña a la que hace referencia aún existe en la zona llamada “Corralitos” en la costa Sureste de Isla Guadalupe.

Entre otras construcciones se encuentran: el establecimiento de una guarnición militar durante el Porfiriato para proteger a la isla de incursiones extranjeras, ante las pretensiones norteamericanas de comprar e invadir la isla.

En 1917 la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos incorpora a Isla Guadalupe a la soberanía nacional.